lunes, 23 de octubre de 2017

Urashima Taro. Cuento tradicional japonés.

Hace mucho tiempo, en una aldea junto al mar, un joven llamado Urashima Taro vivía con su anciana madre. El muchacho quería mucho a su madre y la cuidaba lo mejor que podía, pues no tenía a nadie más. Vivía de lo que Urashima Taro lograba pescar cada día. Un otoño, día tras día el mar se mantenía revuelto, por lo que Urashima Taro no podía pescar.

Una mañana muy temprano, el pescador fue a la playa y vio las altas olas. Se quedó mirando el mar un poco triste, pues ya llevaba varios días sin poder llevar a casa algo de comer.

En eso estaba, cuando vio a tres muchachos, muy cerca de él, que molestaban y golpeaban con palos a una tortuga.

- ¿Cómo se atreven a lastimar a una criatura como esta? – gritó Urashima Taro, mientras perseguía a los muchachos. Los tres huyeron y Urashima Taro se acercó a la tortuga para ver si estaba lastimada. Cuando vio que la tortuga estaba bien, la devolvió al mar.

A la mañana siguiente, Urashima Taro regresó a la playa y vio la cabeza de la tortuga asomarse entre las olas.

- Te debo la vida – dijo la tortuga agradecida, mientras salía del agua y se acercaba al pescador -. Como muestra de agradecimiento, quiero que vengas conmigo. Te llevaré a conocer el Palacio del Dragón.

Urashima Taro pensó que sería fantástico ir allí. Todos saben que el Palacio del Dragón está bajo el mar y hablan de su hermosura, pero nadie lo había avisto. El muchacho realmente quería ir, pero no quería dejar sola a su anciana madre.

- No tardaremos – prometió la tortuga.

Urashima Taro aceptó la invitación y subió sobre el caparazón de la tortuga. La tortuga se sumergió en el mar.

Al avanzar por entre el agua, se acercaron a un castillo que relumbraba por estar cubierto por oro y plata. Del castillo salió una princesa hermosa, ricamente vestida. Iba rodeada por sus damas de compañía y una corte de peces de colores. La princesa invitó a Urashima Taro a entrar al castillo. El muchacho estaba maravillado. Mucho más se sorprendió al ver que adentro había un espléndido banquete servido para él.

El joven pescador se deleitó comiendo platos y postres exquisitos que parecían no acabarse nunca. También bebió vinos magníficos. Entre tanto, hablaba con la princesa sin dejar de pensar en lo hermosa que era. Además Urashima Taro se entretenía oyendo una música que lo envolvía y viendo a las doncellas y a los peces bailar graciosamente. Urashima Taro estaba bajo un encanto. Antes de que pudiera darse cuenta, habían pasado lo que a él le parecieron 3 años. CONTINUAR LEYENDO

En memoria de W. B. Yeats (muerto en enero de 1938). Un poema de W.H.Auden.

1

Desapareció en lo más crudo del invierno;
helados los arroyos, casi vacíos los aeropuertos;
desfiguraba la nieve las estatuas públicas;
se hundió el mercurio en las fauces del moribundo día.
Los pocos instrumentos que tenemos confirman
que el día de su muerte fue muy oscuro y frío.

Lejos de su enfermedad
rondaban los lobos el bosque siempre verde;
el campesino río no se tentaba con muelles elegantes;
las lenguas enlutadas
ocultaron al verso la muerte del poeta.

Para él fue la última tarde como él mismo,
una tarde de enfermeras y rumores;
se rebelaron las provincias de su cuerpo,
se vaciaron las plazas de su mente,
el silencio invadió los suburbios,
falló la corriente de sus sensaciones
y se fundió el poeta en sus admiradores.

Ahora está desparramado en cien ciudades,
dado por entero a desconocidos afectos;
deberá ser feliz en un bosque distinto
y ser castigado por un código ajeno de conciencia.
Las palabras de un muerto
se modifican en las entrañas de los vivos.

Pero en la importancia del ruido del mañana
cuando los agentes rujan como bestias en la Bolsa
y los pobres sigan con su sufrimiento acostumbrado,
y cada cual en su prisión casi se convenza de que es libre,
unos pocos millares pensarán en este día
como se piensa en un día en que se hizo algo apenas desusado.

Los pocos instrumentos que tenemos confirman
que el día de su muerte fue muy oscuro y frío. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 22 de octubre de 2017

El dinero cambia a las personas.


No podemos prestarle atención a todo lo que nos rodea, es sencillamente imposible porque nuestro cerebro no es capaz de procesar y darle un sentido a todos los estímulos que nos bombardean constantemente. Sin embargo, la mayoría de las personas se esfuerzan por reconocer a los demás, es algo natural. Aunque todo parece indicar que la riqueza podría hacer que reaccionemos de una manera muy distinta.

Diferentes investigaciones han demostrado que el dinero no solo cambia el estilo de vida de las personas sino también su forma de pensar y relacionarse con los demás. Ahora, un estudio realizado en la Universidad de Nueva York y publicado recientemente en la revista Psychological Science desvela que también cambia su percepción: las personas ricas o de clase alta prestan menos atención a los transeúntes en la calle.

Para llegar a esta conclusión los investigadores reclutaron a 61 personas y les pidieron que pasearan por Manhattan usando unas Google Glass. A estos peatones-conejillos de indias se les dijo que estaban probando la nueva tecnología y, más tarde, se les entregó una encuesta en la que, entre otras cosas, debían incluir su clase o posición social. Al analizar las grabaciones, los investigadores descubrieron que las personas que se había identificado con la clase alta no miraban a sus semejantes en la calle durante tanto tiempo como quienes pertenecían a las clases sociales más bajas. CONTINUAR LEYENDO

Fuente: muhimu.es

jueves, 19 de octubre de 2017

La bella y la bestia. Un cuento de Jeanne-Marie Le Prince de Beaumont

Había una vez un mercader muy rico que tenía seis hijos, tres varones y tres mujeres; y como era hombre de muchos bienes y de vasta cultura, no reparaba en gastos para educarlos y los rodeó de toda suerte de maestros. Las tres hijas eran muy hermosas; pero la más joven despertaba tanta admiración, que de pequeña todos la apodaban “la bella niña”, de modo que por fin se le quedó este nombre para envidia de sus hermanas.

No sólo era la menor mucho más bonita que las otras, sino también más bondadosa. Las dos hermanas mayores ostentaban con desprecio sus riquezas antes quienes tenían menos que ellas; se hacían las grandes damas y se negaban a que las visitasen las hijas de los demás mercaderes: únicamente las personas de mucho rango eran dignas de hacerles compañía. Se lo pasaban en todos los bailes, reuniones, comedias y paseos, y despreciaban a la menor porque empleaba gran parte de su tiempo en la lectura de buenos libros.

Las tres jóvenes, agraciadas y poseedoras de muchas riquezas, eran solicitadas en matrimonio por muchos mercaderes de la región, pero las dos mayores los despreciaban y rechazaban diciendo que sólo se casarían con un noble: por lo menos un duque o conde

La Bella -pues así era como la conocían y llamaban todos a la menor- agradecía muy cortésmente el interés de cuantos querían tomarla por esposa, y los atendía con suma amabilidad y delicadeza; pero les alegaba que aún era muy joven y que deseaba pasar algunos años más en compañía de su padre.

De un solo golpe perdió el mercader todos sus bienes, y no le quedó más que una pequeña casa de campo a buena distancia de la ciudad. CONTINUAR LEYENDO


miércoles, 18 de octubre de 2017

Lee en voz alta 15 minutos cada día. Campaña de la Asociación Read Aloud.


Fijaos que campaña tan divertida está haciendo la asociación americana Read Aloud (hay materiales en castellano e inglés) para fomentar la lectura en voz alta desde el nacimiento. Incluye carteles, consejos (en inglés y español) y más vídeos. Nos encanta que sea un pediatra el que afirma: No sólo es el cuerpo de los bebés el que está creciendo este primer año. ¡Su cerebro se está desarrollando muy rápidamente! Dele a su bebé el mejor inicio leyendo en voz alta cada día, por lo menos 15 MINUTOS, desde su nacimiento.

Fuente: La casa de tomasa